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US Department of Health and Human Services | National Institutes of Health

¿Cómo se trata la endometriosis?

Actualmente no existe ninguna cura para la endometriosis, pero hay:

A la hora de determinar cuál es el mejor tratamiento para los síntomas de la endometriosis los médicos tendrán en cuenta diversos factores, como por ejemplo:

  • Su edad
  • La gravedad de los síntomas
  • La gravedad de la enfermedad
  • Si desea tener hijos

También es importante observar que no todos los tratamientos son efectivos para todas las mujeres con endometriosis. Asimismo, siempre existe la posibilidad de que los síntomas de la endometriosis regresen al suspender el tratamiento o, en el caso de la cirugía, a medida que pasa el tiempo.

Tratamientos para el dolor provocado por la endometriosis

Los tratamientos para el dolor provocado por la endometriosis se dividen en tres categorías generales:

Analgésicos

Los analgésicos pueden ser efectivos si el dolor u otros síntomas son leves. Estos medicamentos pueden ser de venta libre o de venta bajo receta médica (en el caso de los analgésicos más fuertes).

Los analgésicos más comunes son los antiinflamatorios no esteroideos, también conocidos como AINES, y los opiáceos (analgésicos fuertes que interactúan directamente con el sistema nervioso).

Hay escasa evidencia sobre la efectividad de estos medicamentos para aliviar el dolor asociado a la endometriosis. Entender qué medicamentos alivian el dolor asociado a la endometriosis también podría ayudar a entender cómo la endometriosis provoca dolor.1,2

Tratamientos hormonales

Porque los implantes de endometriosis respondan a las hormonas de manera similar al ciclo menstrual, las hormonas también pueden ser efectivas para tratar los síntomas de la endometriosis. Además, nuestra percepción del dolor podría verse alterada por las diferentes hormonas.

La terapia hormonal se utiliza para tratar el dolor asociado a la endometriosis. Las hormonas vienen en forma de píldora, inyección o espray nasal.

Los tratamientos hormonales hacen que los ovarios dejen de producir hormonas, incluido el estrógeno, y suelen evitar la ovulación. Esto podría ayudar a enlentecer el crecimiento y la actividad local tanto del endometrio como de las lesiones endometriales. El tratamiento también evita el crecimiento de nuevas zonas de endometriosis y la formación de cicatrices (adhesiones), pero no hace que las adhesiones existentes desaparezcan.

Los médicos podrían sugerir uno de los tratamientos hormonales descritos abajo para tratar el dolor de la endometriosis3,2,4:

  • Anticonceptivos orales o píldoras anticonceptivas Estos medicamentos ayudan a que los periodos menstruales sean menos abundantes, más regulares y más cortos. Las mujeres que toman anticonceptivos también informan tener menos dolor.5
    • En general, esta terapia contiene dos hormonas, estrógeno y progestina, una hormona similar a la progesterona. Las mujeres que no pueden recibir estrógenos debido a enfermedades cardiovasculares o a un alto riesgo de desarrollar coágulos sanguíneos pueden utilizar píldoras solo de progestina para reducir el flujo menstrual.
    • En general, las mueres toman la píldora durante 21 días y luego píldoras de azúcar durante 7 días para imitar el ciclo menstrual natural. Algunas mujeres toman píldoras anticonceptivas de forma continua, sin utilizar las píldoras de azúcar que le indican al cuerpo que debe menstruar. Al no tomar las píldoras de azúcar, las píldoras anticonceptivas pueden detener el período menstrual por completo, lo que puede reducir o eliminar el dolor. También existen píldoras anticonceptivas que solo brindan un par de días de píldoras de azúcar cada 3 meses; estas píldoras también ayudar a reducir o eliminar el dolor.
    • En general, en estos casos el dolor se alivia solamente mientras se toman las píldoras, es decir, mientras se suprime la endometriosis. Cuando se detiene el tratamiento, los síntomas de la endometriosis pueden regresar (junto con la capacidad de embarazarse). Muchas mujeres continúan el tratamiento de manera indefinida. En ocasiones, algunas mujeres no tiene dolor durante varios años luego de detener el tratamiento.
    • Estas hormonas provocan algunos efectos secundarios leves como aumento de peso, hinchazón y sangrado entre los períodos (en especial cuando las mujeres comienzan a tomar las píldoras de manera continua).
  • La progesterona y la progestina, administradas en forma de píldora, inyección o a través de un dispositivo intrauterino (DIU), mejoran los síntomas al reducir o eliminar completamente los períodos menstruales de una mujer. También evitan un embarazo.
    • Al tomar una píldora diaria, estas hormonas reducen el flujo menstrual sin hacer que la mucosa uterina crezca. En cuanto la mujer deja de tomar la píldora de progestina, es posible que los síntomas vuelvan y que quede embarazada.
    • Un DIU con progestina, como el Mirena®, puede reducir de manera efectiva el dolor asociado a la endometriosis. Reduce el tamaño de las lesiones y el flujo menstrual (un tercio de las mujeres no tienen períodos luego de un año de uso).6
    • En forma de inyección cada 3 meses, estas hormonas suelen suspender el flujo menstrual. Sin embargo, un tercio de las mujeres tuvieron sangrado varias veces el primer año de uso de la inyección. Durante los episodios de sangrado, la mujer podría tener dolor. Además, el período menstrual podría tardar varios meses en regresar luego de suspender las inyecciones. Cuando regresa la menstruación, se recobra la capacidad de quedar embarazada.
    • Las mujeres que reciben estas hormonas podrían aumentar de peso, sentirse deprimidas o tener sangrado vaginal irregular.
  • Los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH por sus siglas en inglés) detienen la producción de determinadas hormonas para prevenir la ovulación, la menstruación y el crecimiento de endometriosis. Este tratamiento lleva al organismo a un estado "menopáusico".
    • Los agonistas de la GnRH vienen en forma de espray nasal de uso diario o en forma de inyección. La inyección se puede administrar una vez al mes o cada 3 meses.
    • La mayoría de los médicos recomienda utilizar los agonistas de la GnRH un máximo de 6 meses cada vez y dejar pasar varios meses entre los tratamientos, si se repitieran. Si se utilizan durante períodos más largos, podrían aumentar el riesgo de tener problemas cardíacos y pérdida de masa ósea.2 Luego de suspender los agonistas de la GnRH, el organismo sale del estado menopáusico, comienza la menstruación y es posible que la mujer quede embarazada.7
    • Al igual que con todos los tratamientos hormonales, los síntomas regresan luego de dejar de recibir los agonistas de la GnRH.
    • Estos medicamentos también tienen efectos secundarios como calores repentinos, cansancio, dificultad para dormir, dolor de cabeza, depresión, rigidez muscular y articular, pérdida de masa ósea y sequedad vaginal.
  • El Danazol impide la liberación de las hormonas involucradas en el ciclo menstrual. Al tomar este medicamento, las mujeres tendrán períodos menstruales de vez en cuando o dejarán de tenerlos por completo.
    • Los efectos secundarios comunes incluyen oleosidad en la piel, espinillas o acné, aumento de peso, calambres musculares, cansancio, disminución del tamaño de las mamas y dolor en las mamas. Este tratamiento también podría provocar dolor de cabeza, mareos, debilidad, calores repentinos o engrosamiento de la voz. Los efectos secundarios del Danazol son más graves que los de otros tratamientos hormonales.2
    • El Danazol pude dañar a un feto en desarrollo. Por lo tanto, es importante evitar un embarazo mientras se esté tomando el medicamento. No se recomienda utilizar métodos anticonceptivos hormonales mientras se tome el Danazol. En cambio, los médicos recomiendan utilizar métodos de barrera como condones o un diafragma.

Los investigadores están explorando el uso de otras hormonas para tratar la endometriosis y el dolor asociado. Un ejemplo es la gestrinona, que se ha utilizado en Europa pero todavía no se encuentra disponible en los Estados Unidos. También se están estudiando medicamentos que disminuyen la cantidad de estrógeno en el organismo, llamados inhibidores de la aromatasa. Algunas investigaciones muestran que estos medicamentos pueden ser efectivos para reducir el dolor de la endometriosis, pero en los Estados Unidos todavía se consideran experimentales. No han sido aprobados por la Administración de Medicamentos y Alimentos para el tratamiento de la endometriosis.8

Tratamientos quirúrgicos

Las investigaciones muestran que algunos tratamientos quirúrgicos pueden aliviar de manera significativa el dolor de la endometriosis,2 si bien a corto plazo, por lo que algunos médicos podrían recomendar la cirugía para los casos de dolor muy fuerte. Durante la operación, el médico puede localizar las zonas de endometriosis y examinar el tamaño y el grado de crecimiento de los implantes y también extirparlos.

Es importante entender qué se planea hacer durante la cirugía, ya que algunos procedimientos son irreversibles y otros pueden afectar la fertilidad de la mujer. Por lo tanto, la mujer debe analizar con el médico todas las opciones de tratamiento disponibles antes de tomar decisiones definitivas.

Los médicos podrían sugerir uno de los procedimientos quirúrgicos descritos abajo para tratar el dolor de la endometriosis.1,2,3

  • Laparoscopía. El cirujano utiliza un instrumento para inflar levemente el abdomen con un gas inocuo y luego inserta a través de un pequeño corte en el abdomen un pequeño instrumento con una luz, llamado laparoscopio, que le permite ver los crecimientos en el interior.
    • Para extirpar la endometriosis, el cirujano realiza al menos dos pequeños cortes más en el abdomen e inserta láseres u otros instrumentos quirúrgicos para:
      • Extirpar las lesiones, en un proceso llamado escisión.
      • Destruir las lesiones con calor intenso y sellar los vasos sanguíneos sin puntos, en un proceso llamado cauterización o vaporización.
    • Algunos cirujanos podrían aprovechar a retirar el tejido cicatricial, ya que podría contribuir al dolor asociado a la endometriosis.
    • El objetivo es tratar la endometriosis sin dañar los tejidos sanos de alrededor.
    • Si bien en el corto plazo la mayoría de las mujeres tienen menos dolor luego de la cirugía, el dolor con frecuencia vuelve a aparecer.2 La escisión de lesiones profundas parecería estar asociada al alivio del dolor a largo plazo.
    • Hay evidencia que indica que la cirugía es más efectiva para tratar el dolor en mujeres con endometriosis moderada que en mujeres con endometriosis mínima. Esto se debe a que las mujeres con endometriosis mínima podrían sufrir cambios en la percepción del dolor que persiste luego de extirpar las lesiones.1,2
  • Laparotomía. En esta cirugía abdominal mayor, el cirujano puede extirpar los implantes de endometriosis. A veces, las lesiones son tan pequeñas que no se pueden ver en una laparotomía.
    • Durante este procedimiento, el cirujano también podría extirpar el útero. La remoción del útero se llama histerectomía.
    • Si también hay endometriosis en los ovarios o si el daño es grave, el cirujano podría extirpar los ovarios y las trompas de Falopio junto con el útero. Este proceso se llama histerectomía total y salpingooforectomía bilateral (es decir, "en los dos lados").
    • De ser posible, el médico tratará de conservar los ovarios, ya que tienen un rol importante en la salud en general de la mujer.
    • Los médicos solo recomiendan la cirugía mayor como último recurso para el tratamiento de la endometriosis.
    • Realizarse una histerectomía o una salpingooforectomía no garantiza que las lesiones no regresen o que el dolor desaparezca. Los síntomas y las lesiones de la endometriosis podrían regresar en hasta un 15% de las mujeres sometidas a una histerectomía total con salpingooforectomía bilateral.2
  • Cirugía para cortar los nervios pélvicos. Si el dolor se encuentra en la zona central del abdomen, los médicos podrían recomendar cortar los nervios de la pelvis para aliviar el dolor. Esto se puede realizar tanto durante la laparoscopía como durante la laparotomía.2
    • Para cortar los diferentes nervios en la pelvis se utilizan dos procedimientos.
      • Neurectomía presacra. Este procedimiento corta los nervios conectados al útero. Las investigaciones muestran que este procedimiento puede ser útil para aliviar el dolor en la zona central del abdomen.6,8
      • Ablación nerviosa uterina por laparoscopía. Este procedimiento implica cortar los nervios en los ligamentos que sujetan el útero. Sin embargo, algunos estudios han mostrado que este procedimiento no alivia el dolor más que la laparoscopía sola. Por este motivo, en general no se recomienda para el tratamiento del dolor asociado a la endometriosis.2,6,8
  • El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG por sus siglas en inglés) informa que en varios ensayos clínicos se observó que estos procedimientos no eran efectivos para aliviar el dolor de la endometriosis. Estos procedimientos no se incluyen en las recomendaciones actuales del ACOG para el manejo de la endometriosis.2

En algunos casos se usa la terapia hormonal antes o después de la cirugía para reducir el dolor y/o continuar el tratamiento. La evidencia actual apoya el uso de un dispositivo intrauterino (DIU) con progestina después de la cirugía para reducir el dolor.6 Actualmente, el único dispositivo con estas características aprobado por la FDA es el Mirena®.

Tratamientos para la infertilidad relacionada con la endometriosis

En la mayoría de los casos, los médicos recomendarán la laparoscopía para extirpar o vaporizar los crecimientos como modo de mejorar la fertilidad en mujeres con endometriosis leve o mínima.6 Si bien hay estudios que muestran un aumento en la tasa de embarazos luego de este tipo de cirugía, no es clara la tasa de éxito.

Si no se produjera un embarazo luego del tratamiento laparoscópico, la mejor opción para aumentar la fertilidad podría ser la fertilización in vitro (IVF por sus siglas en inglés). Cualquier otra terapia hormonal que suela usarse para tratar el dolor asociado a la endometriosis solo suprimirá la ovulación y retrasará el embarazo. Realizar otra laparoscopía no es el enfoque preferido para mejorar la fertilidad, a menos que el dolor impida realizar una IVF. Las cirugías múltiples, en especial las que extirpan quistes de los ovarios, pueden reducir la función de los ovarios y entorpecer el éxito de la IVF.6

La IVF permite combinar esperma y óvulos en un laboratorio para crear un embrión. Luego, los embriones resultantes se colocan en el útero de la mujer. La IVF es un tipo de tecnología de reproducción asistida que podría ser una opción para mujeres y familias afectadas por la infertilidad asociada a la endometriosis.

En general, el proceso de IVF tiene dos pasos. En primer lugar, la mujer recibe hormonas para provocar una "superovulación", que hace que su organismo produzca muchos óvulos al mismo tiempo. Una vez que los óvulos maduran, se recolectan con una sonda guiada por ultrasonido que se inserta en la vagina. Luego, se colocan los óvulos recolectados en platos especiales para fertilizarlos con el esperma. Posteriormente, las células fertilizadas se colocan en una incubadora, una máquina que mantiene las células a una temperatura cálida y les permite transformarse en embriones. Luego de 3 a 5 días, los embriones se transfieren al útero de la mujer. Se necesitan aproximadamente 2 semanas para saber si el proceso tuvo éxito.

Si bien el uso de hormonas en la IVF logra tratar la infertilidad relacionada con la endometriosis de manera exitosa, otros tipos de terapia hormonal no tienen el mismo éxito. Por ejemplo, la ACOG no recomienda el uso de píldoras anticonceptivas o agonistas de la GnRH para tratar la infertilidad relacionada con la endometriosis. El uso de estas hormonas podría evitar la ovulación y retrasar el embarazo.2,9

Además, las hormonas utilizadas durante la IVF no curan las lesiones de la endometriosis, lo que significa que el dolor podría volver a aparecer luego del embarazo y que no todas las mujeres con endometriosis pueden embarazarse mediante IVF. Los investigadores continúan buscando tratamientos hormonales para la infertilidad causada por la endometriosis.


  1. Stratton, P., & Berkley, K. J. (2011). Chronic pelvic pain and endometriosis: Translational evidence of the relationship and implications. Human Reproduction Update, 17(3), 327-346. [arriba]
  2. Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. (2010) Management of endometriosis (Practice Bulletin No. 114). Obstetrics & Gynecology, 116(1), 223-236. [arriba]
  3. Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. (2008) Endometriosis. Washington, DC: [arriba]
  4. Giudice, L. C. (2010). Endometriosis. New England Journal of Medicine, 362, 2389-2398. [arriba]
  5. Comité de Práctica de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva. (2008) Treatment of pelvic pain associated with endometriosis. Fertility and Sterility, 90(Suppl. 3), S260-S269. [arriba]
  6. Yeung, P. P., Jr., Shwayder, J., & Pasic, R. P. (2009). Laparoscopic management of endometriosis: Comprehensive review of best evidence. Journal of Minimally Invasive Gynecology, 16(3), 269-281. [arriba]
  7. Broekmans, F. J. (1996). GnRH agonists and uterine leiomyomas. Human Reproduction, 11(Suppl 3):3-25. [arriba]
  8. Comité de Práctica de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva. (2008) Treatment of pelvic pain associated with endometriosis. Fertility and Sterility, 90(Suppl. 3), S260-S269. [arriba]
  9. Hughes, E., Brown, J., Collins, J. J., Farguhar, C., Fedorkow, D. M., Vandekerckhove, P. (2007). Ovulation suppression for endometriosis. Cochrane Database of Systematic Reviews, (3), Art. No. CD000155. [arriba]

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