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US Department of Health and Human Services | National Institutes of Health

¿Cuáles son los tratamientos comunes para la enterocolitis necrosante (NEC por sus siglas en inglés)?

El tratamiento para la NEC varía según la gravedad de la enfermedad. Se han definido tres etapas de la enfermedad (llamadas etapas de Bell).1

  • Etapa 1, NEC sospechada, incluye síntomas como sangre en las heces, disminución de la actividad (letargo), ritmo cardíaco lento, inestabilidad térmica, distensión abdominal leve y vómitos.
  • Etapa 2, NEC probada, incluye todos los síntomas de la etapa 1, así como disminución leve de los niveles de plaquetas en la sangre, exceso leve de ácido láctico, ausencia de ruidos intestinales, dolor cuando se presiona el abdomen, disminución o ausencia de movimiento intestinal, y crecimiento de burbujas de gas en las paredes intestinales.
  • Etapa 3, NEC avanzada, incluye los síntomas de las etapas 1 y 2, más períodos de apena (dejar de respirar), presión arterial baja, menor cantidad de determinados glóbulos blancos, formación de coágulos, falta de micción, inflamación del tejido abdominal, dolor fuerte cuando se presiona el abdomen, enrojecimiento en el abdomen, acumulación de fluidos y gases en la cavidad abdominal, y exceso de ácido.

El tratamiento para los pacientes en la etapa 1 incluye cuidados de apoyo intensos, permitir al intestino descansar mediante alimentación intravenosa en vez de por boca, y pruebas de evaluación y diagnóstico continuas para asegurarse de que la enfermedad no esté avanzando. Los tratamientos para los pacientes en la etapa 2 incluyen continuar con los tratamientos indicados para la etapa 1 y la administración de antibióticos. En los pacientes en la etapa 3, a veces se realiza una cirugía de emergencia.2

Otros tratamientos posibles3 para todas las etapas de la NEC son:

  • Insertar un tubo a través de los pasajes nasales o de la boca hacia el estómago del bebé para extraer aire y fluidos.
  • Tomar muestras de sangre para verificar la presencia de bacterias y realizar un tratamiento con antibióticos a través de un tubo intravenoso.
  • Medir la hinchazón abdominal y hacer un seguimiento de su evolución. Si el abdomen estuviera tan hinchado que interfiriera con la respiración, podría administrarse oxígeno o conectar al bebé a un respirador.

Muchos bebés responden al tratamiento dentro de las primeras 72 horas, momento en que los médicos podrían decidir que el bebé retome una alimentación normal. (Por lo general, una vez que se ha confirmado la NEC, no se alimenta al bebé durante 2 semanas o más.) Sin embargo, si la enfermedad empeorara o si se produjera una perforación en el intestino, podría necesitarse cirugía.3


  1. Fanaroff, A. A., & Fanaroff, J. M. (2013). Klaus & Fanaroff's care of the high-risk neonate – 6th ed. Philadelphia, PA: Saunders, una publicación de Elsevier Inc. [arriba]
  2. Bell, M. J., Ternberg, J. L., Feigin, R. D., Keating, J. P., Marshall, R., Barton, L., et al. (1978). Neonatal necrotizing enterocolitis. Therapeutic decisions based upon clinical staging. Anales de Cirugía, 187, 1–7. [arriba]
  3. Kids Health. (2011). Necrotizing enterocolitis. Obtenido el 1° de agosto de 2012 de http://kidshealth.org/parent/medical/digestive/nec.html Inglés Content Políticas del Sitio Web externo [arriba]

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